Un reciente informe de JPMorgan, una destacada institución financiera global, ha generado un significativo debate en el ecosistema de criptomonedas al proyectar una aprobación inminente para los fondos cotizados en bolsa (ETF) al contado de Solana (SOL) por parte de la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC). Sin embargo, el banco ha matizado su optimismo al advertir que los flujos de capital hacia estos nuevos productos probablemente serán considerablemente inferiores a los observados en sus predecesores basados en Bitcoin y Ethereum.
Estimaciones de capital y el precedente de Bitcoin y Ethereum
Los analistas de JPMorgan estiman que los ETF de Solana podrían atraer aproximadamente 1.500 millones de dólares en entradas netas durante su primer año en el mercado. Esta cifra contrasta notablemente con el rendimiento inicial de los ETF de Bitcoin y, en particular, con los fondos de Ethereum, los cuales captaron montos muy superiores en periodos similares. La SEC se encuentra actualmente en proceso de evaluar cerca de 16 solicitudes para diversos ETF de criptomonedas al contado, incluyendo aquellos vinculados a Solana.
El camino hacia la aprobación y el rol de la SEC
La postura de la SEC ha evolucionado, adoptando un enfoque más estandarizado para la evaluación de las solicitudes de ETF de criptomonedas. Esto ha simplificado los requisitos, eliminando la necesidad de presentaciones específicas para cada token y fomentando una nueva ola de propuestas. El plazo final para que la SEC tome una decisión sobre los ETF de Solana está fijado para el 10 de octubre, y la aprobación es considerada por muchos observadores del mercado como altamente probable.
El informe de JPMorgan, liderado por el director general Nikolaos Panigirtzoglou, subraya varios factores que refuerzan esta probabilidad. Entre ellos, destaca la existencia de futuros de Solana listados en el CME, lo cual confiere una capa adicional de legitimidad y madurez al activo subyacente. Adicionalmente, el documento menciona el lanzamiento previo de un ETF basado en Solana en julio por REX Osprey, registrado bajo la Ley de Sociedades de Inversión de 1940, una distinción importante frente a las solicitudes actuales que se amparan en las Leyes de Valores de 1933 y 1934.
Análisis de la prima de Grayscale Solana Trust (GSOL)
Un indicador clave que los analistas de JPMorgan han monitoreado es la prima del Grayscale Solana Trust (GSOL) respecto a su valor neto de activos (NAV). Esta prima ha experimentado una drástica reducción, pasando de más del 750% el año pasado a casi cero en la actualidad. Este patrón es significativo, ya que replica el comportamiento observado en los fondos de Bitcoin y Ethereum de Grayscale antes de su conversión exitosa en ETF transaccionados actualmente. Esto sugiere que el mercado ya ha incorporado gran parte de las expectativas de aprobación, lo que podría implicar un escenario de menor especulación retail y una mayor maduración institucional.
Comparativa de flujos: Solana frente a Ethereum y Bitcoin
Aunque la aprobación de los ETF de Solana parece inminente, JPMorgan mantiene una perspectiva cautelosa respecto a la magnitud de la demanda. La proyección de 1.500 millones de dólares en entradas netas para Solana durante el primer año representa aproximadamente una séptima parte de lo captado por los fondos basados en Ethereum en el mismo periodo. Esta estimación se basa en la comparación con el ETF REX Osprey Solana, que ha acumulado alrededor de 350 millones de dólares desde su lanzamiento, frente a los 2.300 millones de dólares que los ETF de Ethereum (excluyendo Grayscale) recibieron en tan solo tres meses.
El informe fortalece esta comparación señalando que la proporción entre el Valor Total Bloqueado (TVL) en DeFi de Solana y Ethereum es consistentemente de 1 a 7, una relación que se alinea con la previsión de flujos de entrada. Esta coherencia numérica añade peso a las proyecciones del banco.
Factores que limitan el optimismo: riesgos y escepticismo
JPMorgan identifica varios factores que podrían moderar el entusiasmo e incluso llevar a que los flujos reales queden por debajo de las cifras proyectadas. Entre ellos destacan:
- Percepción de Solana: Una percepción más débil de Solana como plataforma de contratos inteligentes en comparación con Ethereum.
- Actividad en la red: Una disminución en las direcciones activas desde noviembre de 2024.
- Dominio de memecoins: El predominio del comercio de memecoins en la red, lo que podría desmotivar a inversores institucionales que buscan activos con utilidad más consolidada.
- Fatiga del mercado: La posible fatiga de los inversores ante la sucesión de lanzamientos de ETF spot de criptomonedas.
- Competencia: La creciente competencia de índices cripto diversificados y productos corporativos de tesorería con rendimiento.
- Menor demanda en futuros: Una demanda reducida en los futuros de Solana comercializados en CME.
Proyecciones divergentes: la incertidumbre del mercado
Es interesante notar que el análisis de Panigirtzoglou contrasta con una estimación previa de otro equipo de JPMorgan, liderado por Kenneth B. Worthington, que había proyectado entre 2.700 millones y 5.200 millones de dólares en flujos netos para Solana en los primeros 6 a 12 meses post-aprobación. Esta discrepancia subraya la inherente incertidumbre en torno a la tracción institucional de Solana frente a gigantes del mercado como Ethereum y Bitcoin. No obstante, el ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi) y la tokenización de Activos del Mundo Real (RWA) en Solana continúan mostrando una notable innovación tecnológica, lo que podría reconfigurar estas proyecciones a futuro.
En conclusión, la llegada de los ETF de Solana al mercado representa un paso significativo para la consolidación de los activos digitales en los mercados regulados. Ofrecerá a los inversores nuevas vías para obtener exposición diversificada a tecnologías blockchain más allá de las principales criptomonedas, aunque con un nivel de entrada de capital diferente al de sus predecesores.





